Torneo CRC de Otoño El autobús, puntual, nos recogía algo antes de las nueve de la mañana en Las Terrazas, con el cielo encapotado y una temperatura algo más baja de lo que esperábamos. Unos cuantos íbamos en autobús, otros en vehículo particular, todos esperábamos encontrarnos en el Valle de las Cañas. Nada más llegar nuestro grupo, aún reducido, se encontraba con Paula Bermejo, nuestra entrenadora, que nos guiaba hasta el campo…vacío, todo para nosotros. Nos adueñábamos del único, minúsculo, tejado que hay en el campo, y comenzábamos a entrenar, percusiones, placajes, al escudo, pases, movimiento, movimiento, para combatir las temperaturas bajas y la lluvia que, al principio, parecía llovizna. Poco a poco llegaba la organización, los otros equipos, y comenzábamos a entrar en faena con el retraso habitual de estos eventos. Nuestro primer encuentro contra el equipo vecino del XV de Hortaleza. Les falta un chaval para poder jugar; no hay problema, les prestamos a nuestro jugado, Héctor, y a jugar. Partido sencillo, en el que el equipo mostraba calma y confianza, vamos probando distintos jugadores, haciéndonos con el control del partido. Esta vez estábamos despiertos y atentos, y el partido quedaba saldado con un 30-0 más que justificado. Parón, retrasos, lluvia, acompañamos a los linces y a los prebenjamines en su andadura. Mantenemos calientes, como podemos, a nuestros jugadores. Las manos, ateridas, se convierten en nuestro objetivo principal antes de entrar en liza contra el Amorós, nuestro siguiente rival. A pesar del tiempo transcurrido entre ambos partidos y de la lluvia, que a ratos ha sido torrencial, nuestros jabatos se mantienen atentos, activos, en parte gracias a un magnífico trabajo de todo nuestro cuerpo técnico, en parte gracias a sus ganas de ganar.
Llegado el momento de enfrentarnos a nuestro rival directo por participar en la copa de oro, había tensión en el ambiente, ambos equipos queríamos ganar, y sabíamos que ese era el partido definitivo. El Salvador ha presentado un equipo rocoso, con un físico impactante, y algunos jugadores muy rápidos. Los jabatos de Alcobendas han salido concentrados, con el deseo de ganar en sus corazones, y han desplegado un juego valiente, entrando al contacto, apoyando a sus compañeros, pasando el balón con criterio, sin caer en errores propios de etapas anteriores, lo que nos ha llevado finalmente, dos decisiones arbitrales polémicas de por medio, a ganar por la mínima: 10-5. Una vez clasificados para disputarnos la copa de oro con los jabatos del VRAC todos nuestros chicos presentes, jabatos y linces, con más tiempo de juego y menos, han compartido la comida, bajo el minúsculo tejadillo del que nos habíamos apropiado a primera hora, sentados unos junto a otros, bromeando, comentado jugadas y lances del juego, mostrando un espíritu de equipo digno de encomio; para regocijo de los familiares, entrenadores y cuerpo técnico presentes. Llegaba la final, con más y más lluvia y más y más frío, y un equipo como el VRAC delante nuestro. Paula y Nico, nuestros entrenadores titulares, reúnen al equipo, charla técnica, felicitaciones: podemos hacerlo, chicos, sois estupendos, concentración, concentración, concentración… Al final una victoria que ha costado, lograda por un equipo que, hoy, ha mostrado una solidez tremenda, realizando jugadas interiores, buscando el pase, apoyando a los compañeros, sabiendo explotar las individualidades, con un esfuerzo físico sobrecogedor, que hacía parecer que nuestros jugadores estaban en todas partes, placando, atacando, escoltando al hombre del balón, sin retroceder, sin protestar, sin rehuir el contacto, sin dar balones por perdido. La victoria, más que justa, ha sido merecida, y es apreciada en lo que vale, pero tanto por su comportamiento como por su juego, hoy, nuestros chicos se han ganado de verdad su nombre: jabatos. Entrenador: Delegado: Alineación:
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