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Jabatos - Campeonato de Madrid Un camino largo nos ha traído hasta aquí: ocho jornadas previas, una visita al Liceo Francés, un campeonato en casa, por navidades, un carnaval en Hortaleza, una jornada puntuada y una parada técnica en tierras vallisoletanas y por fin, en el Central, donde no hace tanto veíamos a nuestra selección absoluta batirse el cobre con Portugal, la última parada del camino, de momento. Hemos visto alguna victoria, muchas derrotas, y poco rugby por nuestra parte, hasta ahora. Sobre el césped, húmedo, resbaladizo, embarrado, del central, nuestros jabatos más jóvenes y/o de menor experiencia, nos han dado una de cal, y otra de arena. Sin embargo no debíamos habernos portado demasiado bien con los hados del rugby. Nuestro conductor, supongo que por desconocimiento, decidió darnos un paseo turístico por buena parte de la M-40, con lo que llegamos, una vez más, con el tiempo justo para descargar, calentar un poco, y hacer un par de ejercicios rápidos. Nada más. Adiós a los planes trazados. Presentamos batalla, aún con las sábanas pegadas, despistados, sin tener claro a qué habíamos ido allí. Arquitectura, por el contrario, sabía a lo que había ido: a ganar. Algunos de nuestros jugadores, tras encajar un par de ensayos, empiezan a despertar y a tirar del carro, logrando maquillar el resultado. Perdíamos de dos ensayos, pero la sensación era confusa: por un lado parecía que podíamos haber perdido de 800 ensayos, si todos los jugadores del Arquitectura hubiesen estado al cien por cien en el partido, cosa que afortunadamente no pasó, y por otro sentíamos que con haber estado un poco más en el partido, sólo un poco más, habríamos empezado a jugar al rugby. Destaca el ensayo de picardía que nos encajó Arquitectura, aprovechando que aún no habíamos montado defensa, pero que había juego, absolutamente legal, y que nos servirá, a todos, para estar más atentos al juego. El entrenador de Arquitectura quiso que se anulase, en un gesto de deportividad que le honra, pero fue legal, y si nosotros no estamos a lo que tenemos que estar, no es culpa suya. Como siempre, un placer jugar contra la Escuela. Breve charla con el equipo: señores, nos falta un poquito, un poquito pequeño, para hacerlo bien, concentraos, jugad con ganas, como fieras, y a divertirse. Y la historia fue distinta. Para sorpresa de todos los presentes, esto hay que admitirlo, los jabatos de Las Terrazas, se marcaron un partido precioso. Placaban, montaban y limpiaban rucks, peleaban cada balón, se recolocaban rápidamente, hacían pases, y no para quitarse presión, localizaban y neutralizaban rivales, y además se repartían tareas entre ellos. Hablaban, antes de cada saque, diseñando sus jugadas, decidiendo lo que iban a hacer, protegían el balón, apoyando en defensa y en ataque… podría escribir durante horas acerca del cambio que sufrió en ese segundo partido nuestro equipo. Jugadores con más experiencia, como Hugo “P”, Ignacio y Gonzalo estuvieron peleando todo el partido, marcando el juego, pero es que encontramos auténticos baluartes defensivos en Little Josh, Ned y un irreconocible, para bien, Pere, siempre metidos en el combate físico. Nuestros Lucas, “T” y “A”, algo perdidos después de una larga ausencia, se contagiaron del juego, del entusiasmo, combatiendo como leones (increíble Lucas A placando por los hombros a chavales que le doblan en tamaño, y Lucas T clavándose, literalmente, para que no le echasen por la banda). Fastuosos los continuos rucks montados y limpiados por Hugo A. y Santi, los placajes de Minisalva y Luke, pequeños pero absolutamente mortales… y todo ello por no hablar de los más noveles de nuestros jugadores: Jacobo, Pablo y Manu, que participaron del juego como los que más, mostrándose muy activos y decididos ¡¡Ya veréis en un mes!! Por supuesto, no nos olvidamos de nuestros compañeros que, por las distintas circunstancias, no pudieron acudir al partido ( Franky, Mateo, Juanjo, Big Josh, Juan, Lucas H y Nico), y cuyo trabajo ha sido también una de las piezas claves en el crecimiento del equipo. Tampoco olvidamos a los entrenadores, delegados y jugadores de otras categorías que han encontrado tiempo para impartirnos ánimos y consejos. Gracias. Juntos, avanzamos, por separado no. ¿El resultado? 6-1 a nuestro favor, pero aunque hubiera sido otro, sólo por el esfuerzo, el coraje, y la forma de jugar desplegada, habríamos salido sonriendo del campo. Hay que decir que los jugadores de Soto no estaban, por el motivo que fuera, dando todo lo que son capaces de dar en el campo, que fue un partido absolutamente limpio, y que siempre es un placer cruzarse con gente tan estupenda y cordial. ¡¡Suerte, amigos!!
Alineación: Entrenador: Martin Moreno |
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