Por José Ramón Quesada,

El Lexus Alcobendas Rugby D ha conseguido la séptima victoria de la temporada en su visita a los Osos del Pardo por 13-34

La hora prevista para el partido, las seis de la tarde, invitaba a ir bien pertrechado. Ese campo de Puerta de Hierro, junto al río, con esa grada tan expuesta, con amenaza de lluvia y tan tarde,  estaban todos los componentes para pasar frío. Encima los partidos previos iban acumulando retraso y empezaríamos media hora más tarde.

Otra vez contábamos con una convocatoria corta, 16 jugadores, pero ya en los momentos previos, el árbitro nos decía que se lo habíamos puesto fácil para los cambios, ya que el contrario llegaba solo con 15. Fuerzas igualadas, pero por abajo. Los antecedentes también daban a entender que sería un partido igualado, el rival llegaba cuarto en la tabla pero solo a una victoria de nosotros.

Y el principio del partido confirmó todos los pronósticos: fuerzas igualadas, defensas dominando, juego en la franja central y frío en la grada.  Así las cosas, el marcador tardaba en moverse y cuando lo hizo fue por un golpe de castigo transformado por los Osos que se ponían 3-0 en el minuto 22.

Como suele ocurrirnos, eso nos espoleó y solo tardamos cuatro minutos en voltear el resultado con una gran carrera de Carlos Larralde “Larry” que Leo completaría. 3-7

Aunque ya empezábamos a ver muestras de cansancio en algunos rivales, que volvían andando a su posición, todavía apretarían el marcador pasando otro golpe entre palos. Pero ese 6-7 era engañoso, ya se empezaba a jugar más tiempo en su campo y fruto de ese dominio, Leo marcaría un nuevo ensayo, (tercer partido seguido ensayando nuestro actual tryman) para dejar el marcador al descanso en ese ajustado 6-12.

Justo sobre el pitido llegó un aviso de lo que sería la segunda parte, uno de los rivales ve una amarilla por juego sucio. Comenzaríamos la segunda parte con un jugador más.

Pues no. Apenas comenzada la primera mitad, otra amarilla dejaba solo 13 Osos en la cancha. Había que aprovechar el momento, y eso, quien mejor lo sabe hacer es Velasco, empezó a tirar del equipo (y de la grada que se había ido llenando con los compañeros de S23) y alcanzó la marca contraria, pero el árbitro entendió que se lo bloquearon.  Poco después repetiría el intento y esta vez sí consiguió su primer ensayo de la temporada. 6-17.

Poco después, todavía con ventaja numérica, Mati conseguiría aumentar la distancia hasta un 6-22 que parecía decantar el partido, además de darnos el bonus ofensivo. El juego ahora era más abierto, más movido y la grada empezó a jalearlo. Quizás eso, o por la falta de fuerzas cada vez más clara, se enardecieron los ánimos del rival que planteo un juego más bronco en los agrupamientos. Por suerte supimos controlarnos lo suficiente y seguir combinando nuestro juego con los que conseguiríamos dos nuevos ensayos, ambos de Gonzalo Bermejo “Ryder”, el último tras una galopada de Rovira que dio un último pase inverosímil. El propio Ryder transformaría el último para poner el 6-34 a falta de 8 minutos.

El final del partido tuvo muchas interrupciones con las que se intentaba calmar los momentos más bruscos, incluso el árbitro hizo formar un corro con los jugadores de ambos equipos. Tras ello, y casi por amor propio, los Osos consiguieron su único ensayo con el que apenas consiguieron maquillar el resultado, 13-34.

Fue un partido duro, caliente; que se resolvió con la cabeza fría.

Con este resultado nos mantenemos líderes con dos puntos de ventaja sobre Aeronáuticos. Tenemos ahora dos semanas por delante para recuperar fuerzas antes del último partido del año, que nos enfrentará a Arquitectura B. Llegan quintos, y diez puntos abajo, pero la temporada pasada nos ganaron dos veces. Es un partido que ya valdrá para la segunda vuelta, por lo que la victoria es aún más necesaria. Habrá que prepararlo bien, ya habrá tiempo para celebrarlo.