En la quinta jornada de la segunda división, el Alcobendas Rugby B Wiss se ha impuesto al Barbarians-Osos del Pardo por un claro 27-0

Con un clima amenazando lluvia, nos presentamos en el partido con el condicionante habitual de formar un equipo nuevo cada semana. Con el stress de rellenar el acta debido a alguna confusión sobre la hora del partido, vamos completando el calentamiento mirando de reojo las nubes que no terminan de romper, mientras los M23 nos hacían de teloneros venciendo al Hernani.

Comenzamos el partido con un dominio total sobre el campo y el juego. Todo el primer tiempo se jugó en campo rival, dominamos tanto las fases estáticas como el juego abierto. Solo nos faltó un poco más de coordinación y sobró algo de protagonismo individual para que fuese perfecto.

Y en esa situación, los ensayos iban a ir cayendo paulatinamente. Klin en el minuto 10 aprovechaba un hueco para plantar el primero, en el 24 sería Saura, en el 31 Reinosa y acabando esta mitad, Tom se iba rapidísimo por la derecha para conseguir el ensayo del bonus. 20-0 en un primer tiempo trepidante, jugado con un ritmo altísimo.

Podríamos pensar que el rival no hizo nada, pero en su descargo hay que citar que tuvieron un par de lesiones tempranas y dos amarillas que sin duda trastocaron su juego.

El segundo tiempo comenzó más o menos igual y solo tardamos 5 minutos en volver a ensayar. Esta vez fue Leo y Mitch completó la jugada de drop. 27-0. El marcador ya no se movería.

Y eso fue porque todo lo que habíamos hecho antes, desapareció. Posiblemente por cansancio, por confianza o por nerviosismo, empezamos a cometer más golpes, nuestras melé ya no le ponía ruedas a la suya, perdimos dos o tres touches por saque parcial….y dejamos que el rival se envalentonase.

Esta segunda mitad se jugó más en nuestro campo. Nuestra presión en defensa hacía que perdiesen balones y que no avanzasen, pero tampoco nosotros conseguíamos sacar provecho. La distancia en el marcador nos daba la tranquilidad de tener el partido a salvo y, quizás por eso, nos dejamos llevar y cedimos el dominio.

Dos amarillas sucesivas nos dejaron con trece hombres, pero supimos aguantar sus embates cada vez más cercanos a nuestros palos, aunque aparecieron algunos nervios que se manifestaron en un aumento de las quejas verbales, castigadas un par de veces con los diez metros reglamentarios.

Balance positivo en un partido con dos tiempos muy distintos. Recuperamos jugadores y confianza. Pero sigue habiendo cuestiones a trabajar para conseguir más coordinación y automatismos de juego. Hay ahora dos semanas para preparar el siguiente partido que, a priori, nos va a permitir aumentar nuestro convencimiento de que se puede dar mucho juego en esta 2ª división.