Alcobendas Rugby se llevó la séptima victoria de la temporada en un encuentro de locura. Aaron Rus en el último minuto logró un ensayo que a la postre pondría Cittadini con su transformación, convirtiendo el 18-22 final que haría que los cuatro puntos viajasen con la expedición granate rumbo a Las Terrazas.

Se sabía que el partido no sería coser y cantar. La séptima jornada del campeonato estaba marcada en rojo como uno de los encuentros en dónde se sabía que Alcobendas Rugby más tendría que remar. UR Almería esperaba, cuchillo entre los dientes, para derribar al rival a batir en este Grupo C de la División de Honor B. Los granates verían como, ya arrancado el encuentro, dicha dificultad no iba a ser una mera suposición.

Y es que en el primer minuto el cuadro almeriense colocaría los primeros puntos en el luminoso con un ensayo que a la postre sería contrarrestado cuatro minutos después por otro de Alcobendas, conseguido por Manuel Weiss. Ninguno de los dos conjuntos lograría acertar con la transformación por lo que el 5-5 imperaba en el luminoso.

No sería hasta la media hora de juego cuando Alcobendas se pondría, por primera vez, por delante en el luminoso. Todo gracias a puntapié de castigo obra de Agustín Cittadini. El 10 granate ponía el 5-8 en el marcador, algo que quedaría atrás con un puntapié de castigo y un enasayo de castigo a favor de UR Almería. Acciones que darían ventaja al equipo local, que se marcharía a los vestuarios por delante.

Tocaría remar en la segunda parte. Ya se sabía incluso antes de pisar el verde del campo del sur español. Pero la realidad imperó y Alex Grajera mandó a sus pupilos remangarse para lo que se venía. A la hora de juego, Alejandro Quesada con un ensayo y Agustín Cittadini transformando, volvían a darle alas a los granates. Tres minutos después un puntapié de castigo transformado por Almería colocaría el 18-15 favorable a los locales.

Pero, como nadie dijo que esto fuera fácil, ni que las cosas llegarían solas, el equipo supo sufrir. Almería logró defenderse como gato panza arriba, manteniendo a raya todas las acometidas granates. Salvo la última. Era la última jugada y la ovalada llegaba a un Aaron rus que despertaría el éxtasis granate, con el 18-20 que Cittadini ampliaría con una transformación a 18-22. La locura se hacía con los jugadores granates, que celebraban la victoria, sufrida, frente a un equipo llamado a hacer grandes cosas esta campaña.

El equipo descansará este fin de semana y volverá a Las Terrazas el próximo 11 de diciembre, en el duelo que enfrentará a CR Majadahonda.