El pasado viernes por la tarde una gran parte de M14 salía rumbo a Valladolid con mucha ilusión y un gran trabajo realizado en la liga madrileña, donde el Granate fue campeón, el Blanco subcampeón de 2ª división, el Verde campeón de 3ª división y un meritorio Azul en plena formación con partidos de mucho mérito.

En el campeonato de España el Granate jugaba el cerrado con los campeones y subcampeones de Andalucía y Cataluña, así como los campeones de Valencia y Castilla y León. Por otro lado el Blanco reforzado por el Verde debido a las ausencias y compromisos de algunos, se encontraba encuadrado en primera división que a priori parecía demasiado exigente, ya que jugaba contra los primeros equipos de toda España, pero eso no les impidió afrontar el torneo con mucho coraje.

La mañana del sábado comenzó con el Blanco confirmando lo que todos imaginábamos: tocaba sufrir. Por momentos parecía excesivo pero todos esperamos que tanto la experiencia como el aprendizaje hayan sido mayúsculos. Todos y cada uno de los chicos con gran actitud trataron de dar su mejor versión. Es cierto que las cosas no salían según lo esperado. Nuestro equipo debería haber competido en 2ª división como el resto de segundos equipos, pero eso no les impidió dar la cara y hacer un gran campeonato de España y volver a Madrid con la cabeza bien alta. Todos deberíamos estar muy orgullosos de su trabajo y sacrificio.

Por otro lado, el Granate comenzó el torneo de manera inmejorable con sendas victorias ante Sant Boi y Ciencias, dos segundos clasificados de las a priori grandes ligas regionales junto a Madrid. Nuestros granates mostraban una defensa presionante que provocaba errores y recuperaciones constantes de la posesión. Salvo en algunas fases del juego erráticas por el exceso del “juego al pie”, supimos avanzar y posar 2 ensayos  en ambos partidos que nos dieron la victoria.

El domingo fue otra historia, nos tocaba contra Valencia jugarnos el acceso a la final. Era el momento de la verdad. Valencia contaba con un equipo enorme y físicamente muy poderoso que desde el primer minuto salió a presionarnos y meternos en nuestro campo. Nosotros no supimos presionar en defensa y aguantar el intercambio de golpes conservando la posesión. Todo ello provocó que nos fueran ensayando hasta llegar a realizar tres marcas antes del descanso, poniendo el partido tremendamente complicado. La segunda parte fuimos capaces de jugarle de tú a tú, conservar el balón y avanzar como un bloque. Eso nos acercó varias veces a la zona de marca. Finalmente un balón dividido convertido en ensayo acabó con nuestras esperanzas. Eran muy fuertes físicamente, nosotros arrastramos varios jugadores tocados y probablemente éramos el equipo más pequeño del campeonato. Pese a todo los chicos lo intentaron y lo dieron todo. Unas veces se gana y otras se aprende.

El partido por el tercer y cuarto puesto simplemente nos pilló a destiempo. Los chicos lucharon como siempre, pero entre la decepción y desánimo del partido anterior como el cansancio acumulado y varias lesiones de jugadores importantes hicieron que cayera del lado de Majadahonda que realizó un encuentro meritorio.

Alcobendas dió la cara siempre y demostró sacrificio y esfuerzo. En contraprestación esperamos haber recibido un gran aprendizaje para todos que sirva para labrar un futuro prometedor a nuestros jugadores y a nuestro club.

¡¡¡ARU!!!