Silicius Alcobendas Rugby debutó este pasado domingo en Las Terrazas esta temporada frente a un Ordizia que se impuso por la mínima a los de Javi Garrido, que mejoraron notablemente respecto a la primera jornada de liga. El resultado, de 29-30, muestra esa mejora de un equipo, el granate, que ya ha borrado de su mente el duelo y solo se enfoca en el próximo choque frente a Complutense Cisneros.

Volvía la División de Honor a Las Terrazas. La ciudad se engalanaba para una ocasión especial. La élite volvía a vestir el feudo madrileño, que regresaba con una sonrisa de cada uno de los aficionados que poblaron sus gradas. Y es que, ese sentimiento granate implica, entre otras muchas cosas, la sonrisa cada vez que se entra en casa. Porque no se acaba el fin de semana de la misma manera que viendo a los tuyos. La familia granate se reunía meses después para la competición. Y, aunque el resultado no fuese el deseado, lo cierto es que se atisbaron varios aspectos que ilusionan, y mucho, a todos.

Fue un encuentro, frente a Ordizia, muy parejo. Cualquier se pudo llevar el choque y la emoción zarandeó hasta el final los corazones tanto de granates como vascos. Se podría hablar de tramos de igualdad, pero, lo cierto, es que esa fue la máxima que rigió la totalidad del encuentro. La primera mitad finalizaba con un golpe de castigo de Ordizia que pasaba del 13-11 al 13-14. Y así fue durante los más de 80 minutos.

Juan Diego Zabalegui convertiría dos puntapiés de castigo y un ensayo logrado por Diego Vidal para cerrar el marcador de ese primer acto. En la segunda parte, la emoción creo hasta el final. Juan Diego Zabalegui continuaba su festín desde el pateo y convertía tres golpes de castigo, sumado a los puntos de los visitantes, colocaban el 22-27.

A falta de tres minutos, Xabi Martín llevaba el delirio a la grada con un ensayo que de nuevo, Zabalegui, se encargaba de llevar aún más a la locura transformando y colocando el 29-27 en el luminoso. El jarro de agua fría llegaba en un último minuto en dónde Ordizia transformaba un puntapié de castigo y se llevaba el triunfo.

Finalmente, Silicius Alcobendas Rugby consumó una derrota que no empaña, ni mucho menos, el buen hacer y el crecimiento que se ha visto a los de Javi Garrido en estas primeras dos jornadas. Con un fin de semana de descanso, el conjunto madrileño ya piensa en el partido del 21-22 de octubre frente a Complutense Cisneros, marcado a rojo para conseguir el primer triunfo de la temporada.